23 de diciembre de 2008

"Desentonar con el resto de la gente" me dice. Ok, pienso, es lunes y qué importa? Da igual martes, miércoles o jueves…
5 horas. Podría llevar la bandera del orgullo zombie, pero por algún motivo, esta vez no me siento afectada. Me despierto, bajo a desayunar y desde el televisor, las imágenes de “tránsito enquilombadisimo” me sugieren que salga unos minutos antes. Pues bien, mochila encima, me pongo mis auriculares y camino hasta la parada. A menos de media cuadra veo el colectivo… yéndose, obvio. No me simpatiza la idea de correrlo, además, en 10 minutos tengo otro y estoy bien con el horario así que me tranquilizo. Error Estefanía. 10, 15, 20, 25 minutos… el Sr. colectivero me mira desde su coche diciéndome: “Boluuuuda, no voy a salir ahora, vas a tener que esperar un poco más”. Miro el reloj, miro el colectivo estacionado a media cuadra. Intento atraerlo. No funciona. “Listo, llego tarde, ¿Qué puedo hacer?... ya sé. Pensá muchas veces: Lareputisimamadrequeloremiloarióalcolectivero!!”. Nada. Entonces, se me acerca la primer forra del día (Sí, las voy a enumerar porque fueron varias):

Forra Nro.1: - ¡Qué raro! ¿Hace mucho que esperás? –
Yo: (Me saco un auricular) – AH? –
Forra Nro. 1: - El colectivo no viene y yo tengo turno a las 11:30 en Belgrano –
Yo: - Eh… bueno si le sirve de consuelo yo llego tarde al trabajo –

Alucinaciones. El 130 avanza hacia mí. Mi cuerpo se eleva, saco el boleto y le digo al Forro Nro. 2: - Cada cuanto están pasando? Hace media hora que estoy esperando el Bondi! – (Si, me convertí por 15 segundos en esas viejas de mierda de las que siempre me quejo, pero NECESITABA descargarme). Y sabes como es esto, la ley dice que cuanto más apurados estamos, más lento se torna todo, así que al Forro Nro.2 se le antojó avanzar a paso de hombre hasta llegar a Belgrano, porque SEGURO que cuando me bajé aceleró de una. En fin. “Corro” las cuadras que me quedan hasta llegar al edificio y ahí estoy: 15 minutos tarde. Detesto llegar tarde al laburo, me embola muchísimo tener que “disculparme” con el tipo este. Obvio que, entre dientes lo hice a lo que me respondió: - No te hagas problema!! Está todo bien!! Si vos me dijeras que de 365 días, 360 llegas tarde me molestaría, pero es la primera vez que pasa… - Yo: - Fija que en algún momento lo sacas a relucir demonio -
10 minutos después me dirijo al Banco Ciudad, bendito tú eres! Obvio, es mejor ir hoy (22 de Diciembre) porque mañana va a ser un bardo y así y todo, me comí más de una hora de cola. Liiisto… lo menos soportable era la respiración del mutante que tenía detrás de mí… Alejate un toque, no hace falta que te pegues tanto!!!!. Me sorprendió la amabilidad del cajero y la del señor que estaba en la caja de al lado que al terminar su trámite dijo: “Feliz Navidad!!”. Ok. Salgo de ese maldito lugar y me dirijo a otro con las mismas características. El grandioso Correo Central. Iba caminando y pensaba que ojala tuviera 20 números adelante así me iba rápido!. Error Estefanía. Mi número: 36, iban por el: 86. Mató mil. Mejor busco un lugar para sentarme.

Forro Nro.3: - Va muy lento el asunto? –
Yo: - ¿Qué? – (Me saco el auricular)
Forro Nro.3: - Va muy lento el asunto? –
Yo: - Más o menos –
A los 5 minutos.
Forra Nro.4: - blableblu –
Yo: “No pienso sacarme más los auriculares, matate“

Ding ding ding: LA INFALTABLE: Forra Nro. 4 que llega con la pendeja en brazos, rechaza los asientos que le quieren ceder y se para al lado de la caja 8 porque ella NO VA A ESPERAR, la tienen que atender antes que a todos entendes? Decidió traer otro demonio al mundo y todos tenemos que pagar por eso. Embarazadas y señoras con niños pequeños: Quédense en sus casas hasta que sus crios tengan edad suficiente para hacer tramites!! No molesten!!
Cabe destacar que detesto ir al correo por, entre otras cosas, uno de los imbéciles que trabaja ahí y no sé como hace pero SIEMPRE le toca atenderme. El muy desubicado siempre tiene boludeces para decir, con las cuales “pretende levantarme”. Onda: “Je, hoy te atiendo tranqui porque no hay mucha gente, el día que me veas con cara de orto, no es nada personal, solo que no voy a poder darte charla” (Rezo para que llegue ese día). O: “Podrías traerme algo, como hacen otros clientes, un bon o bon, un cd…”; “Vos siempre estás apurada”; “Tengo linda letra, no?”… Basta pelotudo, limitate a sellar la carta a documento y cobrarme, no tengo ganas de escuchar tus forradas. Muy bien, esta parte es una de las más afortunadas de mi día: mi número NO COINCIDE con su caja. Todos contentos. Salvo por la pc que cuando entra en la web para tirar un Veraz… se traba!!!. Que grande. Fin del tramite 2.

De regreso a la oficina: ¿Qué puede pasar? Mauro hijodeputa siempre me dejas todo para hacer, morirás de la forma más dolorosa!!!. Pim pam pum, salgo a MICROCENTRO y, entre demoras en el subte, mil lugares para ir, mis horas extras y la mal cogida de Susana de Liberty (melasvasapagar), escucho Pantera y voy pensando en como mataría a cada uno. Sé que soy incapaz de hacerlo, pero necesito hacer más llevadero el trayecto. Y bueno, mi última chance: Si las personas que salen a almorzar-pelotudear durante el mediodia, caminan manteniendo su derecha y no se detienen a leer un sms TODOS SERIAMOS UN POCO MENOS AGRESIVOS, SEPANLO.


Paz.